Ya vienen
Las manos callosas y la retribución armamentística.
Envuelto en recuerdos, latidos de la guerra se aferran a mi martillo.
Ya vienen
La madera destrozada por la bota del progreso.
Nuestros ojos se pierden encontrando la dualidad del miedo.
Las manos felinas arrancan su vida después del titubeo,
El cuerpo obstruye la libertad deseada.
Ya vienen
Corriendo al sol me veo rodeado,
Millones de estrellas calientan mi cuerpo,
El oxigeno escapa mi deseo
Y sus gritos se desvanecen en el estruendo.
Ya vienen.
viernes, 11 de abril de 2008
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